Yolanda, fundadora de FOC, sentada con un almohadón con forma de llama

Un fuego que se encendió a tiempo.

En casa, cada vez que salíamos a celebrar algo, como el aniversario de bodas de mis padres, pedíamos tarta de queso para compartir. Al principio era de otro estilo, hasta que en algunos sitios empezó a aparecer la que llamábamos “al horno”. Me enamoré de ella.

Investigué la receta, la hice durante un tiempo y después la guardé. Momentos difíciles y mi trabajo como ingeniera no me dejaban tiempo para nada más.

Años después llegó Izan, el hijo de mi pareja. Le encanta la tarta de queso y me la pedía todo el tiempo. Por él volví a hacerla, y algo nuevo se despertó en mí.

Retrato de Yolanda sonriendo, con un almohadón con forma de llama

Soy valenciana, y allí el fuego tiene un significado especial. En valenciano, fuego se dice FOC. En las fiestas de mi tierra, Las Fallas, la Nit del Foc ilumina el cielo durante varios minutos y, la noche siguiente, en la Cremà, todo arde para que algo nuevo pueda empezar. Esas noches siempre fueron muy especiales para mí.

Me crié con la idea de que lo correcto era estudiar, tener un buen trabajo, un buen sueldo y estabilidad. Y lo tenía todo, gracias a mis padres. Pero por dentro había una inquietud que no me animaba a escuchar. No me sentía preparada para emprender.

En la Cremà, todo arde para que algo nuevo pueda empezar.

Hasta que apareció alguien que, entre tanto ruido, me animó a escucharme. Me hizo “parar la pelota”. Vinieron momentos de decisiones importantes: dejé mi trabajo como ingeniera en una gran empresa en España, crucé el océano y llegué a esta tierra hermosa, Argentina, con una receta y muchas ganas de hacer cosas nuevas.

No fue fácil. Los hornos eran distintos, los ingredientes también, y el paladar, exigente. La primera tarta me salió finita y cuajada, pero con un sabor que me dijo que valía la pena seguir. Probé, ajusté y volví a probar hasta lograr la tarta de sabor sutil y distinto que hoy hacemos.

Yolanda cuela la mezcla de la primera tarta de FOC y la vuelca en el molde
Tarta de queso con la superficie oscura y una porción cortada que deja ver el centro cremoso
Probé, ajusté y volví a probar.

Lo que más disfruto es ver la cara de alguien cuando la prueba por primera vez, y las ganas que le dan de compartirla con su familia o sus amigos.

Así nació FOC: de las celebraciones en familia, de Izan y de un fuego que se encendió a tiempo. Hoy es nuestro proyecto familiar, y cada tarta lleva algo de esa historia.

Cada tarta lleva algo de esa historia.

Ahora queremos que forme parte de tus momentos.

Yolanda, fundadora de FOC


Tres geografías, una sola tarta.

  1. País Vasco

    La técnica. Una tarta sin base de galleta, horneada fuerte, oscura por fuera y cremosa por dentro.

  2. Valencia

    El fuego. La fundadora es valenciana y fallera: el fuego como momento de transformación es su verdad personal.

  3. Buenos Aires

    La marca. Un lugar nuevo, local, con relato propio y ambición contemporánea.